Érase una vez una linda hada que le gustaba entonar cantos con su guitarra.
Un día de verano, recostada en la verde hierba, cantaba y cantaba sus lindas tonadas y de pronto observó que de su guitarra un humo salía y se divisaba la cara de un duende verde, entonces le preguntó ¿Quién eres extraña criatura? A lo que el duende respondió: "Soy el duende de la guitarra encantada"
El hada se quedó asombrada por lo que el duende le dijo: "No tengas miedo, te cumpliré tus deseos si me cantas las tonadas que me gusten" Y cada que le cantaba una tonada el hada veía bailar al duende y reír a carcajadas, y aprovechó para pedirle un su deseo más preciado, el convertirse en un ser humano, pero el duende le dijo que ella había nacido para hada y que allí no podía hacer nada. Entonces le dijo que le diera todo el oro del mundo y el duende en el acto hizo aparecer mucho dinero, joyas y rubíes. Y el hada ya no trabajada, pues con el oro y rubíes tenía para todo lo que necesitaba y sólo cantaba y cantaba sus tonadas con su guitarra encantada, y el duende bailaba y bailaba contento entre tonada y tonada...
*Autora: Edith Evira Colqui Rojas - Perú-
(Derechos reservados)
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